lunes, 14 de julio de 2014

Desde mi ventana

Me he dado cuenta que no he publicada nada en meses, y he divagado más estos últimos tiempos sobre mi existencia necesaria en un mundo hostil que en singulares cosas cambia y se vuelve hermoso y llamativo, como cuando llueve y al día siguiente puedo ver desde mi ventana la hermosa cordillera blanca que al atardecer se vuelve un color melón que me parece lindo y me cautiva, es como si pusiera con un control remoto mute a toda la sociedad y digo cómo la física me lograría explicar esos colores que se forman de una manera que me incitan a imaginar estar ahí gritando y riéndome con la nieve color melón que existe solo en mi mente, me relajo imaginando ese tipo cosas hasta que bajo la mirada de mi décimo noveno piso de mi ventana y observo el revuelo de la sociedad, los autos, la gente apurada, el ruido y todo eso, de nuevo a la cama, es otro día.